Lo que parecia ser un día común y corriente no lo fue, resulta que hoy me di cuenta que ya no tenía servicio de radio, obvio no lo había pagado ¬¬ Después de hacer algunos pendientes me dispuse a ir a pagarlo, me dijeron que en el circuito Juan Pablo II había un modulo de nextel para pagar, fui y oh! sorpresa estaba cerrado ¬¬, como ya era tarde y no pensaba irme caminando hasta Palmas Plaza paré un taxi. Llegué hice mi pago y hasta ahí todo normal. Salí por el estacionamiento hacia la parada de autobuses, había mucha gente y el calor era intenso, pasó mi respectivo autobús, ruta 14, fui la primera en subir (para tratar de agarrar buen lugar). El camión ya no tenía lugares para sentarse ¬¬ así que trate de irme lo más atrás posible, ya saben para que la bajada sea más fácil ya que para esos instantes el camión se había llenando. De pronto un "joven" me pidió permiso para pasar a lo que le contesté ¿para dónde si ya no hay lugar? pero finalmente se pasó, junto a mi quedó un señor canoso, el cual parecía inofensivo, avanzó el camión y de pronto escuché un ruido, volteé hacia mi derecha y oh! mi bolsa ya tenía el cierre un poco abierto, ¡que diablos! dije, si yo lo cerré bien, cerré mi bolsa de nuevo y me le quedé viendo medio feo al señor canoso. El viaje siguió, la señora que estaba sentada enfrente de mi se bajó y yo tomé su lugar. Ya casi llegando a mi parada final decidí levantarme antes para poder cruzar entre toda la gente y llegar a la puerta, cuando me paré se hizo un relajo, entre una señora que a huevo quería sentarse en mi lugar pero que ni me dejaba pasar ni se podía sentar, por fin se sentó, otra señora pretendía que me fuera hacía la parte de atrás y cuando volteé pensé que no era buena opción porque: 1. había puros hombres y todo apretado... ya se imaginarán, 2. estaba el tipo que me había pedido pasar (y uno de los posibles sospechosos) que se me quedaba viendo y 3. el frente estaba más despejado, así que me fui por el frente, tomé mi bolsa, la puse frente a mi a la altura de mis piernas, cuando por fin pude llegar a donde estaba el chofer me di cuenta de que el cierre de mi bolsa estaba ¡casi todo abierto! pedí bajar (aunque no era mi destino final) y cheque mi bolsa. Todavía estaba mi cartera gracias a que había metido mi chamarra y eso había dificultado la labor del ladrón, bajé muy nerviosa, esperé a que el camión avanzara y me fije que nadie se bajara, no fuera a ser que... caminé y cruce la calle tratando de alejarme lo más pronto, bueno hasta ganas tenía de llorar, afortunadamente se quedó en el intento e iba a ser un robo sorpresivo y no violento, pero ese tipo de cosas siempre imponen, yo ya pasé por un robo, abrieron mi depa y no fue nada nada agradable. Respiré profundo y llegue a la 31 pte y ahí esperé otro camión que me llevara a casa de mis papás, el miedo y la sorpresa seguían, me preguntaba ¿cómo diablos le hizo? ¡que pinche habilidad para que uno no se de cuenta que lo están bolseando!, seguramente alguien de ahí bajo sin cartera :S Moraleja: 1. no me volveré a subir a un camión lleno de gente, 2. trataré de no cargar con bolsas grandes y sobre todo que se vean llenas, 3. buscar formas de complicar el "bolseo" la chamarra fue un buen recurso, 4. no llevar todo mi dinero en la bolsa procuraré ocupar las bolsas de mi pantalón, 5. cuando compre pantalones buscaré los que tengan bolsas y 6. estar aún más atenta y tener cuidado. Curiosamente dos días antes en una partida de rosca estabamos platicando de los robos en los camiones ¬¬, ¡así que aguas con esas manitas!